Fotomerienda: dulces
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Tarta de ciruela


Ingredientes:

  • 400 ml de leche
  • 60 g de azúcar
  • cáscara de limón
  • canela en rama
  • 2 huevos
  • 40 g de harina de repostería
  • 50 g de almendra molida


  • una lámina de hojaldre (si fuera casero, fetén)
  • varias ciruelas (yo he utilizado ciruelas claudia)


  • 2 cucharadas de azúcar
  • 2 cucharadas de agua
  • 1 hoja de gelatina pequeña


  • Elaboración de la crema pastelera con almendra:




    Calentar la leche con el azúcar, la rama de canela y la corteza de limón. Aparte, mezclar la harina tamizada con los huevos, batiendo con ayuda de unas varillas.

    Cuando la leche alcance el primer hervor, retirar los aromatizantes (colando la leche si fuera necesario para que no queden ramitas de canela) e incorporar la mezcla de huevo y harina poco a poco, sin dejar de mover (para que no se formen grumos) hasta que espese ligeramente a fuego suave. Añadir la almendra molida, mezclar, retirar del fuego y dejar enfriar a temperatura ambiente removiendo de vez en cuando para que no se forme película en la superficie.

    Elaboración de la tarta:




    Precalentar el horno a 200 ºC.

    Ennharinar la encimera y estirar la lámina de hojaldre con un rodillo. Colocar en un molde para tartas desmontable (lo ideal es que sea bajo, pero cada cual que se apañe con lo que tenga por casa ;)). Verter la crema pastelera. Limpiar y laminar las ciruelas (con piel) y cubrir la tarta. (Esta misma receta se podría hacer con manzana o con melocotón o con pera... puedes jugar con la fruta que tengas en casa. En este caso, la ciruela le da un punto ácido bastante interesante.)

    Hornear a 200 ºC durante unos 40 minutos o hasta que el hojaldre se dore.

    Para decorar la tarta se preparará un almíbar ligero. Poner la gelatina en agua fría para que se ablande (la gelatina no es estrictamente necesaria; si no tienes en casa espesa un poco más el almíbar). Cocer las dos cucharadas de agua con las dos cucharadas de azúcar durante unos minutos sin dejar de remover. Añadir la gelatina y seguir removiendo hasta que se disuelva.

    Pintar la la superficie de la tarta con el almíbar y poner a enfriar cuando se haya atemperado.

    Pinky muffins


    Experimentar en la cocina es genial, pero qué bien sienta a veces volver a los "infalibles". Esas recetas que sabes que las tienes tan medidas y tan comprobadas que salen bien sí o sí. Y este es el caso. Magdalenas que siempre crecen, que quedan jugosas, que no empalagan y el 99% de las veces quedan perfectas. Si además le pones que muchos de los detalles de estos muffins han sido un regalo de gente estupenda, ¿qué más se puede pedir?

    Ingredientes para 12 magdalenas medianas:

  • 1 huevo
  • 150 g de azúcar (1/2 taza)
  • 120 g de aceite de oliva (1/3 taza)
  • 1 yogur natural (125 g)
  • 1 cucharada de levadura química
  • 250 g de harina (1+1/2 taza)
  • 1 cucharadita de azúcar vainillado
  • 1/4 cucharadita de concentrado de color rojo sin sabor (he usado 'Icing colors' de Wilton)
  • 2 cucharadas de muesli para decorar



  • Elaboración:

    En un bol, batir con unas varillas el huevo y los dos tipos de azúcar hasta que blanquee la mezcla y aumente de volumen. Añadir el yogur y el aceite de oliva y mezclar suavemente. Mezclar aparte la harina con la levadura y tamizarlo todo poco a poco sobre la masa anterior, moviendo suavemente con una paleta o con las mismas varillas lo justo para que quede incorporado, sin batir mucho. (Suelo añadir una pizca de sal a la masa para realzar el sabor, pero esta vez se me olvidó.) Añadir el concentrado de color y mezclar hasta que la masa quede uniformemente coloreada.

    Precalentar el horno a 180-200 ºC. Verter la masa en moldes individuales rellenando hasta 2/3 de su capacidad. Poner por encima un poco de muesli para decorar y darle un toque crujiente. En vez del muesli se puede optar por poner azúcar o dejar la masa tal cual.


    Hornear a 190ºC durante 20 minutos aproximadamente (la temperatura y el tiempo dependen de cada horno) hasta que los muffins hayan subido y empiecen a dorarse. Para comprobar que están listos, pinchar con un palillo y asegurarse de que sale limpio. Tras sacarlos del horno, es recomendable dejarlos enfriar sobre una rejilla.

    Dulce desayuno



    Leche y pequeños brioches aromatizados con ralladura de naranja, canela y jengibre.

    Wonderpots



    Frozen yogurt en Georgenstraße, Berlín.

    Muffins de avena con jengibre y naranja


    No soy muy fan del jengibre, pero he de reconocer que como condimento en repostería tiene su punto. En galletas queda estupendo así que decidí probarlo en magdalenas. Tengo que buscarlo seco y molido en alguna de las muchas tiendas de especias de Granada, pero si no, siempre está la opción de visitar fruterías con variedad y comprar un tubérculo fresco, que si se guarda en un recipiente hermético, aguanta bastante en el frigorífico.

    Ingredientes para media docena de muffins grandes:

  • 120 g de harina de repostería tamizada (1 taza)
  • 60 g de harina integral (1/2 taza)
  • 40 g de copos de avena (1/2 taza)
  • 1 cucharada de ralladura de naranja
  • 1 cucharada de levadura química (8 g, 1/2 sobre)
  • 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
  • una pizca de sal fina
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 1 cucharada de azúcar blanco para decorar
  • 2 huevos
  • 120 g de azúcar moreno (1/2 taza)
  • 125 ml de leche (1/2 taza)
  • 90 g aceite de oliva (1/2 taza)


  • Ingredientes para las naranjas confitadas para decorar:

  • una naranja pequeña (unos 100 g)
  • 100 g de azúcar
  • 50 g de agua


  • Elaboración de las naranjas confitadas:

    Como requiere una hora de cocción, puedes preparar primero las naranjas, aunque los muffins pueden tomarse solos.

    Limpiar bien la cascara de la naranja y cortar en rodajas o en gajos (esta vez lo he hecho en rodajas, pero para la próxima limpiaré los gajos enteros, sin piel).

    En un cazo, poner el azúcar y el agua junto con la rodajas de naranja y cocer a fuego lento, moviendo el cazo de vez en cuando, durante una hora aproximadamente hasta que la naranja estén confitadas y sólo quede un almíbar denso. Sacarlas y dejar escurrir sobre una rejilla.

    Si no se utilizan todas, pueden congelarse envueltas en papel film o guardarlas en conserva con el almíbar que se ha formado.

    Elaboración de los muffins:





    En un bol, mezclar los ingredientes secos (excepto el azúcar): la harina de repostería, la harina integral, los copos de avena, la ralladura de naranja, la levadura en polvo, el jengibre rallado, la sal y la canela, hasta que queden bien ligados.

    En otro bol batimos los huevos con el azúcar hasta que la mezcla blanquee y haya aumentado de volumen. Agregar la leche y el aceite y batirlo todo.



    En el recipiente donde tenemos los ingredientes secos verter la masa líquida e integrarla suavemente removiendo con una cuchara o paleta, sin batir demasiado, solo lo justo para que queden integradas ambas mezclas. (Si la masa está muy pastosa, agregar más leche.)

    Mientras se calienta el horno a 190-200 ºC, dejar reposar la masa y preparar las cápsulas de papel rizado. (Si tienes bandeja para muffins o flaneras metálicas úsalas como molde exterior para evitar que las cápsulas se abran.) Repartir la masa en los moldes llenando unas 3/4 partes de su capacidad (si te ves aventurero y usas moldes metálicos, puedes llenar un poco más). Justo antes de meter los muffins en el horno, espolvorear con azúcar blanco.

    Hornear a 190º durante 25 minutos aproximadamente hasta que empiecen a dorarse por encima. Para comprobar que están hechas por dentro, pinchar una magdalena con un palillo y verificar que sale limpio. Tras sacarlas del horno, dejarlas enfriar sobre una rejilla y decorar con las naranjas confitadas.

    Brioches trenzados


    Ingredientes para 4 brioches de unos 80 g cada uno:

  • 200 g de harina de fuerza
  • 30 g de azúcar
  • 2,5 g de levadura instantánea
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 20 g de mantequilla a Tª ambiente
  • 1 huevo batido
  • 50 ml de leche
  • 25 ml de agua


  • almendra en grano o fileteada
  • 30 g de azúcar glas
  • 1 cucharada de agua templada


  • Elaboración:

    En un bol, mezclar la mitad de la harina con el azúcar, la levadura la sal.




    Agregar la mantequilla, el huevo batido (guardando un poco para el acabado de los brioches), la leche y el agua y remover con una cuchara para que quede todo ligado.

    Incorporar el resto de la harina poco a poco, pasando la masa a la encimera ligeramente enharinada cuando sea manejable y amasando hasta que quede elástica y homogénea.



    Formar una bola, volver a poner dentro del bol, tapar con un paño de algodón y dejar reposar 15 minutos. (Mientras, se puede aprovechar para recoger los cacharros y que hayamos puesto por medio. ;))

    Quitar el aire a la masa apretándola un poco, formar una bola, tapar y dejar levar durante 2 horas (ahora en verano que hace más temperatura, puede ser que una hora y media esté listo este paso).

    Desgasificar de nuevo, formar una bola, tapar y dejar levar durante 1 hora.

    Dividir la masa en 4 partes iguales, y estas a su vez, en 3 partes cada una. Con cada tres porciones de masa, formar 3 rollos alargados y trenzar. Poner las trenzas en una bandeja forrada con papel sulfurizado, tapar con el paño y dejar levar 30 minutos. Mientras tanto, precalentar el horno a 180 ºC.

    Pintar los brioches con el huevo reservado y espolvorear con la almendra a lo largo del centro de la trenza.

    Hornear a 180 grados durante 20 minutos. Dejar enfriar encima de una rejilla.

    Cuando estén fríos, mezclar el azúcar glas y el agua para formar un glaseado y pintar las trenzas.


    *Estos brioches están hechos con toneladas de amor y van dedicados a Carlos, porque recientemente ha ganado un gran premio de fotografía, pero también porque cada día a su lado es especial.



    ** Basado en una receta de brioches de L'Exquisit.

    *** He repetido la receta aromatizando la masa con ralladura de naranja y canela molida y han quedado espectaculares.

    Magdalenas de chocolate con pistacho


    Para mí los cumpleaños son un gran acontecimiento. Los míos ni os cuento, pero los de mis amigos me emocionan muchísimo. Así que ante una invitación de cumpleaños no puedo evitar pensar en hacer algo especial. Estas magdalenas son muestra de ello. No sé si es muy arriesgado decirlo, pero creo que son las más ricas que he preparado nunca. Huevos súper frescos, y cacao y chocolate de calidad son el secreto.

    Ingredientes para una docena de magdalenas medianas:

  • 2 huevos
  • 125 g de azúcar
  • 1 cucharada de azúcar avainillado
  • 125 g de aceite de oliva
  • 100 g de harina
  • 25 g de cacao puro en polvo (yo utilizo Valor)
  • 1 cucharada de levadura química
  • una pizca de sal fina
  • 30 g de pistachos pelados
  • 50 g de chocolate puro (Valor también)




  • Elaboración:
    En un bol poner los huevos y los dos tipos de azúcar. Con unas varillas, batir hasta que la mezcla blanquee y haya doblado de volumen. Añadir el aceite y batir ligeramente. Mezclar la levadura, el cacao, y la sal con la harina y tamizarlo poco a poco sobre la masa para incorporarlo, removiendo sólo hasta que todo quede bien incorporado.

    Pelar los pistachos y añadir parte de ellos en la masa, dejando algunos para decorar.

    Mientras se calienta el horno a 180ºC, dejar reposar la masa y preparar las cápsulas de papel rizado. Es preferible ponerlas dentro de flaneras metálicas o un molde para muffins porque así se evita que los papelitos se abran. Repartir la masa en los moldes llenando unas 3/4 partes de su capacidad.

    Hornear a 180º durante 20 minutos aproximadamente (al ser de chocolate no nos podemos guiar por el tono dorado de las blancas, pero si ya has hecho magdalenas antes, es fácil distinguir cuándo han dejado de subir y están listas). Para comprobar que están hechas por dentro, pinchar el bizcocho con un palillo y verificar que sale limpio.

    Tras sacarlas del horno, es recomendable dejarlas enfriar sobre una rejilla. Mientras tanto, fundir el chocolate a baja potencia en el microondas y poner un poquito por encima de cada magdalena. Trocear los pistachos que habíamos reservado y esparcirlos por encima.

    Muffins de cerezas confitadas


    ¡Es tiempo de cerezas! Es una fruta que me encanta. Las suelo tomar frescas pero no he podido resistirme a preparar algo especial con ellas. Y además estoy de suerte: en los últimos meses me han regalado unas cápsulas de papel para magdalenas súper preciosas. Éstas son algunas. Los papelitos blancos están bien, pero hay que reconocer que la presentación gana mil con un toque de color.

    No suelo preparar postres en grandes cantidades. Muchas veces me hace más ilusión la elaboración en sí que comer el resultado, sobre todo si no tengo previstos muchos comensales. Por ello las recetas que suelo compartir tienen los ingredientes mínimos. Para mayores cantidades sólo hay que multiplicarlos.


    Ingredientes para 6 magdalenas:

  • 1 huevo
  • 60 g de azúcar
  • 50 g de yogur natural (Es 1/3 del yogur. Los otros 2/3 me los ceno con cereales. :))
  • 30 g de aceite de oliva
  • 80 g de harina de repostería
  • 5 g de levadura química (1/3 del sobrecito)
  • una pizca de sal
  • un poco de muesli para decorar



  • Ingredientes para las cerezas confitadas:

  • 80 g de cerezas frescas
  • 40 g de azúcar
  • 40 ml de agua



  • Elaboración de los muffins:

    En un bol, batir con unas varillas el huevo y el azúcar hasta que blanquee la mezcla y aumente de volumen. Añadir el yogur y el aceite de oliva y mezclar suavemente. Mezclar aparte la harina con la levadura, la sal y tamizarlo todo poco a poco sobre la masa anterior, moviendo suavemente con una paleta o con las mismas varillas lo justo para que quede incorporado, sin batir mucho.

    Mientras reposa la masa de los muffins se pueden ir preparando las cerezas confitadas. Lavar las cerezas y partir por la mitad con un cuchillo fino, sacar los huesos y poner las medias cerezas en un cazo junto con el azúcar y el agua. Cocer a fuego medio durante 10-15 minutos hasta que las cerezas se ablanden y el almíbar que se forme haya reducido a un jarabe espeso.

    Precalentar el horno a 200 ºC. Verter la masa en moldes individuales rellenando hasta 2/3 de su capacidad. (Esta vez, en vez de colocarlas dentro de un molde metálico lo que he hecho es poner papelito doble, el de fuera blanco, y los de dentro, estos tan preciosos que veis en las fotos para que los muffins no se desparramen en el horno. De todas formas la masa es bastante consistente, por lo que las cápsulas aguantan bien.)

    Repartir las cerezas bien escurridas entre los muffins (yo las hundí en la masa pero se suelen ir al fondo solas) y poner por encima un poco de muesli que le dará un toquecillo crujiente.

    Hornear a 200ºC durante 20 minutos aproximadamente (la temperatura y el tiempo dependen de cada horno) hasta que hayan subido y empiecen a dorarse. Para comprobar que están listas, pinchar con un palillo y asegurarse de que sale limpio. Tras sacarlas del horno, es recomendable dejarlas enfriar sobre una rejilla.


    * Sinceramente, no sé si me termina de convencer el crujiente que le da el muesli por encima. Es un buen contraste, pero igual quedarían mejor si se le pone almendra en granillo, azúcar antes de hornear, o azúcar glas a posteriori.

    Churretes de domingo por la mañana

    Macarons de pistacho y chocolate


    Sigo tomándole el pulso a los macarons. Después de probar unos auténticos macarons franceses decidí revisar la receta. A los anteriores les ponía demasiada almendra y aunque están ricos consistentes, quería intentar una masa un poco más aireada y que la concha exterior fuera más crujiente. En esta ocasión me he peleado un poco con el horno pues tengo comprobado que no puedo hacer más de dos hornadas porque los siguientes no salen bien (supongo que porque el horno coge más temperatura). Estos macarons perdieron el pie que se forma en la parte inferior al ir subiendo, y algunos se resquebrajaron. La verdad, no sé por qué. Las hornadas tres y cuatro que tenían macarons de chocolate quedaron tan chafadas que las galletas sólo van a servir para acompañar helado, que de sabor sí son estupendas. Tengo que hacer más intentos. Os pongo la receta base para una clara de huevo que he utilizado en esta mezcla.


    Ingredientes para diez macarons: (20 galletas, según tamaño)

  • 1 clara de huevo (por comodidad he usado claras de huevo pasteurizadas y funcionan bien)
  • 10 g azúcar en grano
  • 60 g azúcar glas tamizado
  • 40 g almendra molida tamizada
  • unos cuantos pistachos machacados
  • colorante alimentario líquido o en polvo de color azul y amarillo (en mi caso líquido, 10 gotas)


  • Elaboración de los merengues:

    En bol, poner las claras y el colorante líquido (en caso de tenerlo en polvo, lo añadiremos con los sólidos). Montar las claras con unas varillas hasta que se formen picos, añadir el azúcar en grano, y batir un poco más, obteniendo un merengue liso y brillante (si no lleva colorante será de color blanco).

    Mezclar aparte el azúcar glas y la almendra tamizados. (Es importante que estén bien tamizados para que la superficie de los macarons quede lisa.) Añadir la mezcla de los sólidos en tres o cuatro veces al merengue, removiendo con una paleta (yo uso una de silicona con los bordes redondeados) de forma suave pero firme hasta que esté todo bien incorporado. Colocar la masa en una manga pastelera.

    Sobre una bandeja, poner una hoja de papel sulfurizado para horno y hacer montoncitos regulares espaciados entre sí, ya que la masa se extiende. Colocar los pistachos sobre las galletas. Dejar secar al aire, antes de meterlos en el horno, al menos una hora y media (esto es muy relativo... a veces hace falta más tiempo) hasta que la superficie deje de estar pegajosilla. Cuando haya pasado ese tiempo, precalentar el horno a 130-140 ºC e introducir la masa durante 10-15 minutos (ya comentaba antes que tanto la temperatura como el tiempo de cocción dependen del horno). Si todo sale bien, deberían crecer manteniendo una costrilla crujiente en la parte superior, y quedando por dentro inflados, con una textura esponjosa y gomosa a la vez.

    Recién sacados del horno, quitar de la bandeja el papel con los macarons y los ponerlos sobre una superficie fría, para poder levantarlos con facilidad (he tenido que despegarlos pasando un cuchillo por debajo, porque se me quedaban pegados al papel).


    Ingredientes para la ganache de chocolate del relleno:

  • 40 g nata a temperatura ambiente
  • 40 g chocolate puro valor


  • Elaboración del relleno de chocolate:

    Preparar previamente el chocolate, picándolo muy finito con un cuchillo, para que quede como en laminillas para que luego se deshaga sin problemas.
    En un cazo a fuego medio poner la nata hasta que se caliente sin llegar a hervir. Apartar del fuego y volcar las virutas de chocolate mezclándolo hasta que se fundan por completo. Una vez lista la ganache, poner en una manga pastelera y dejar que se enfríe un poco.


    Montaje y almacenamiento:

    Unir las galletas de almendra de dos en dos con la ganache y guardar en un recipiente hermético dentro del frigorífico. Los macarons con relleno de chocolate ganan mucho después de pasar un día en la nevera.

    Como conclusión, decir que aunque no son, ni mucho menos, perfectos, estoy contenta con los resultados y se van pareciendo poco a poco a lo que se supone que deben ser los macarons. La mezcla del pistacho y el chocolate es deliciosa.

    La tentanción de los escaparates

    Magdalenas de zanahoria, mandarina y canela


    No tienen mucha zanahoria, ni mucha mandarina (canela sí, que me gusta mucho), pero llevan lo justo para darle aroma, sabor y una textura genial a las magdalenas.

    ¿Y habéis visto qué cápsulas de papel más bonitas? Hace poco recibí un regalo inesperado con moldes de distintos tamaños y colores para alegrar las magdalenas y vestirlas de fiesta que me hizo muchísima ilusión.





    Ingredientes (para 15 unidades pequeñas):

  • 2 huevos
  • 150 g de azúcar
  • 1 cucharada de azúcar avainillado (15 g)
  • 1 zanahoria grande rallada muy fina
  • zumo de 2 mandarinas
  • 75 ml de aceite de oliva
  • 1 yogur natural
  • 200 g de harina
  • 1/2 sobre de levadura química
  • una pizca de sal
  • 1 cucharadita de canela molida (al gusto, puede ser menos o más)
  • azúcar para espolvorear (opcional)


  • Elaboración:

    Batir con unas varillas los huevos y los dos tipos de azúcar hasta que blanquee la mezcla y aumente de volumen. Añadir la zanahoria rallada, el zumo de mandarina, el aceite y el yogur, y volver a batir con las varillas hasta que quede bien homogénea la masa y de color naranjita.

    Mezclar aparte la harina con la levadura, la sal y la canela y tamizarlo todo poco a poco sobre la mezcla anterior, moviendo suavemente con una paleta lo justo para que quede incorporado, sin batir mucho.

    Dejar reposar la masa en el frigorífico mientras se calienta el horno a 190ºC. Una vez listo, poner la masa en moldes individuales (o en un molde para bizcocho, que va a salir igual de rico) ayudándonos de una manga pastelera (o en su defecto, como hago yo, con una bolsa de plástico para congelar a la que le corto un piquito) para controlar mejor la cantidad de masa. Aunque las cápsulas de papel rizado se pueden rellenar tal cual yo suelo colocarlas siempre dentro de un molde metálico para muffins o en flaneras para que se queden cerradas y no se desparrame la magdalena al subir.

    Antes de meter las magdalenas al horno, poner por encima una cucharadita de azúcar en grano a cada una para que se forme una costra crujiente. Finalmente, hornear a 190ºC durante 25 minutos aproximadamente (depende del horno) hasta que hayan subido y empiecen a dorarse. Para comprobar que están listas, pinchar con un palillo y asegurarse de que sale limpio. Tras sacarlas del horno, es recomendable dejarlas enfriar sobre una rejilla.


    * Ningún comentario especial a esta receta. Son muy sencillas de hacer porque sólo hay que batir y mezclar y suben sin problema dejando reposar un poco la masa antes de meterla en el horno.